Catedral de la Plata
jueves, 12 de agosto de 2010
El visitante podrá observar que las 56 imágenes representadas en la fachada y las torres principales desarrollan la vida de María y Jesús. También se destaca el vitral del Rosetón, una obra artística compuesta por miles de piezas, cuyos vívidos colores realzan aun más la fina estampa del templo y le aportan la magia necesaria para darnos cuenta de que estamos ante algo divino.
Catedral de la Plata
El primer impacto surge al mirarla de frente; uno comienza a entender por qué cada ladrillo, cada cúpula de cobre, cada detalle encierra el sueño largamente acariciado por la sociedad platense de fines de siglo XIX. Está compuesta por un edificio central y ocho torres de diferente altura distribuidas a cada lado, cada una de las cuales guarda un significado propio. La principal alude al Pantocrátor; la torre mayor de la derecha, a la Virgen María y la de la izquierda, a Jesucristo. Las secundarias expresan las virtudes capitales: Templanza, Justicia, Prudencia y Fortaleza
Catedral de la Plata
Frente a la plaza Moreno se alza uno de los templos más grandes de América. Con capacidad para miles de personas y con una altura cercana a los cien metros, su fachada deslumbra aun al más ateo. Si bien su piedra fundacional fue colocada, por decisión de Dardo Rocha, el 30 de abril de 1884, los planos de la iglesia se aprobaron recién un año después. Finalmente, se la inauguró en 1932, año del cincuentenario de la ciudad, en la manzana comprendida por las calles 14 y 15 y los bulevares 51 y 53. Siguiendo el diseño de los arquitectos Pedro Benoit y Ernest Mayer, la catedral fue construida con el estilo neogótico de las de Amiens (Francia) y Colonia (Alemania).
Catedral de la Plata
El gran estirón lo pegó entre 1903 y 1920. Ya con una comisión especial para coordinar la obra, la Provincia fue disponiendo partidas regulares cada año, las que permitieron hacer grandes avances. Casi se llegó entonces hasta el nivel de la base de las torres. Sin embargo faltaban los techos y la aguja central. Estos recién se inauguraron en 1932 durante el cincuenta aniversario de La Plata. Para la Catedral, esa fue una época muy parecida a la que se vivió en estos últimos dos años. Había grandes expectativas entre la gente alrededor de cómo serían esa aguja central y los techos de cobre. En la década del cuarenta, luego de que se instalaran los pisos de la nave central, la obra quedó interrumpida. Se dijo que era porque el edificio no iba a soportar más peso; pero en realidad ocurrió que empezaron a escasear las partidas de dinero. Esa situación, que se pensaba que iba a ser transitoria, duró más medio siglo. El templo había sufrido un gran abandono cuando en 1995 la Fundación Catedral y la dirección de Arquitectura de Obras Públicas empezaron a realizar en ella pequeñas obras, como la restauración del portón, la aguja central y el rosetón. Sin embargo, esas pequeñas obras dieron lugar a que un año después, el gobierno de la Provincia decidiera crear una Unidad Ejecutora para terminar el edificio. Durante todo el año 1997, esa Unidad Ejecutora se dedicó a hacer una investigación histórica del templo y a preparar los pliegos para la licitar las obras completamiento. Estas arrancaron recién a principios del año pasado con las tareas de restauración de la fachada y las obras de micropilotaje para reforzar los cimientos del edificio. Esas obras, que están a meses de completarse, son las que van a permitir ver terminado el gran sueño de Benoit.
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